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- El equipo de soldeo es relativamente sencillo, no muy caro y portátil. - El metal de aportación y los medios para su protección durante el soldeo proceden del propio electrodo revestido. No es necesaria protección adicional mediante gases auxiliares o fundentes granulares - Es menos sensible al viento y a las corrientes de aire que los procesos por arco con protección gaseosa. No obstante el proceso debe emplearse siempre protegido del viento, lluvia y nieve. - Se puede emplear en cualquier posición, el locales abiertos y en locales cerrados, incluso con restricciones de espacio. No requiere conducciones de agua de refrigeración, ni tuberias o botellas de gases de protección, por lo que puede emplearse en lugares relativamente alejados de la fuente de energía. - Es aplicable para una gran variedad de espesores, en general mayores de 2 mm. - Es aplicable a la mayoría de los metales y aleaciones de uso normal.
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- Es un proceso lento, por la baja tasa de deposición y por la necesidad de retirar escoria, por lo que en determinadas ha sido desplazado por otros procesos. - Requiere gran habilidad por parte del soldador. - No es aplicable a metales de bajo punto de fusión como plomo, estaño, cinc y sus aleaciones, debido a que el intenso calor del arco es excesivo para ellos. Tampoco es aplicable a metales de alta sensibilidad a la oxidación como el titanio, circonio, tántalo y niobio, y a que la protección que proporciona es insuficiente para evitar la contaminación por oxigeno de la soldadura. - No es aplicable a espesores inferiores a 1,5 - 2 mm. - La tasa de deposición es inferior a la obtenida por los procesos que utilizan electrodo continuo, como FCAW o GMAW. Esto se debe a que el electrodo solo puede consumirse hasta una longitud mínima (unos 5 cm.).
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